
Hoy salimos a recorrer Kuala Lumpur. El hostal en Chinatown está súper bien ubicado, ya que tenemos acceso a buses, taxis, trenes y el monorriel. En la recepción nos dijeron que habían unos buses que son gratis y que pasan por los puntos importantes de la ciudad, así que obviamente los fuimos a buscar. Lo que sea para ahorrar unos ringgits.

El primer destino fue Bukit Bintang, un sector con varios centros comerciales. Como yo no tenía ningún panorama planeado acompañé a las danesas a comprar, pero después de 2 minutos y medio me aburrí y quedamos de juntarnos afuera del mall a las 3, en 2 horas. Así que me puse a recorrer las calles cercanas y mi primera impresión de la ciudad fue bastante buena: calles amplias, tránsito ordenado, no mucha basura y lo mejor, pocas motos..jaja. Así que no tengo que estar preocupándose a cada rato que me vayan a atropellar.

Eran las 2 y me dio hambre, así que entré a un mall y después de recorrerlo pasé a un par de locales japoneses y probé distintas cosas y me di cuenta que el valor de la comida en general es un poco más cara que en Tailandia. A las 3 volví al primer mall y seguimos el recorrido por otras calles. En varias oportunidades nos encontramos con carritos que vendían comidas, pero que no podíamos distinguir si eran dulces o saladas. La única forma de saberlo era probando, así que terminé comiendo unos postres de coco con algo verde que todavía no se lo que es.

Se suponía que íbamos a ir hacia uno de los íconos más famosos de Malasia, las Torres Gemelas Petronas, pero en el camino nos encontramos con otra torre, la Torre Kuala Lumpur (ver primera foto). Con 421 metros de altura, es la 5ta torre más alta del mundo, así que como ya era un poco tarde, preferimos ir a dicha torre y dejar las Petronas para un día en la mañana. La entrada al nivel más bajo nos costó 47 ringgit ($7.000). Estaba la posibilidad de subir al nivel superior que además no tiene vidrios de protección por 90 ringgit ($14.500), pero....cada ringgit cuenta. Al momento de subir estaba comenzando a llover y unos 20 minutos después se había largado con truenos y relámpagos, lo que hizo que la vista desde los 276 metros fuera más espectacular todavía.

Por supuesto que lo que todos queríamos ver desde la altura eran las Petronas y no decepcionaron para nada. Se yerguen elegantes y majestuosas sobre todos los otros edificios que las rodean. Preciosas. Cuando estaba anocheciendo decidimos ir a verlas. La lluvia no paraba, pero teníamos nuestros ponchos para protegernos. Nos demoramos unos 20 minutos caminando hasta las Torres y los ponchos no cumplieron su cometido, porque llegamos empapados.

Justo al lado de las Gemelas se encuentra el Mall Suria, así que entramos para tratar de secarnos un poco, pero el aire acondicionado que tenían dentro no hizo más que empeorar las cosas. Igual nos quedamos para comer algo y después de vitrinear un poco tomamos uno de los buses gratuitos y nos dirigimos hacia el Chinatown. Mañana tenemos la intención de subir a las Torres y hay que ir temprano, porque los tickets son limitados.